lunes, 23 de febrero de 2009

Estrés

Es una palabra que siempre escucho (quien no?), pero no tengo tan clara su definición. Busqué en Wikipedia y esto es lo que encontré “Estrés, (del inglés, "stress"), "fatiga", en especial la fatiga de materiales, es toda demanda física o psicológica fuera de lo habitual y bajo presión que se le haga al organismo, provocándole un estado ansioso. En la mayor parte de los casos, el estrés aparece debido a las grandes demandas que se le imponen al organismo.”

Hace un tiempo que estoy muuuuuuuuuuuuuuuuy cansada. Fatiga general. Todos me dicen floja, pero la verdad prefiero eso a que piensen que algo me puede estar pasando (además que sí soy floja, pero esto ya me está extrañando incluso a mí).

El domingo, por ejemplo, partí el día con lo que se conoce como “el pie izquierdo”. Fui al segundo piso y le dije a mi hija mayor que fuera a sacarse el pijama porque la iba a bañar, mientras tanto yo preparaba el baño. De verdad que en esa ducha cuesta mucho regular la temperatura, pero mientras lo hacía, labor que me toma hasta 10 minutos a veces, me di cuenta que mi hija no tenía intenciones de aparecer. Me asomé a la sala de estar y veo a mi hija muy vestida y con todas sus “joyas” de Hello kitty puestas, instalada viendo la tele. La mandé inmediatamente a sacarse la ropa para bañarse, aclarándole que la estaba esperando hace rato, y me dice “No puedo, si ya me puse todas mis joyas”.

Me enojé mucho, tal vez demasiado, por eso digo que me levanté con el pie izquierdo. La llevé a su pieza, le saqué su collar, su pulsera y su anillo y le dije que inmediatamente se fuera a bañar. Subió el papá y me dijo que me calmara y me mandó abajo porque él la iba a bañar.

Una vez abajo, me encuentro con mis otros dos hijos, cuyas peleas ya no me molestan tanto, pero resultó que mi hija menor, en plena labor de sacarse los pañales, se hizo pipi en el living encima de todos sus juguetes. Me levanté del sillón, la fui a lavar, la cambié de ropa, limpié el suelo y la dejé que fuera a jugar otra vez, pero no sin antes pelear con mi hijo porque se había puesto a zapatear en la posa que dejó la Matilde. Me senté por fin, mi marido ya venía bajando con la Javiera, cuando la Matilde se hizo pipi otra vez… ahora al lado de la mesa que tiene para hacer sus obras de arte. Mi marido me ayudó esta vez y mientras yo le cambiaba ropa otra vez a la Matilde, él limpió el suelo (punto aparte es que la Matilde no quería volver a ponerse zapatos y se los tuve que poner a la fuerza porque está muy resfriada).

Y resulta que mi hijo Domingo, aunque sabe ir al baño (me refiero a que ya no usa pañales), avisa que tiene ganas de ir sólo cuando empieza a saltar como loco y correr por toda la casa y alguien atina a preguntarle “¿Quieres hacer pipi?” a lo cual él contesta “Chi”. Eso ya me parece el colmo, sí tiene 3 años y hace harto tiempo que aprendió a hablar. Así es que lo llevé al baño y enojada le dije “Tu tienes que venir al baño solo, levantar la tapa y hacer pipi cuando tengas ganas, no tienes porque ponerte a correr como loco por la casa”. Y le mostré lo que tenía que hacer y le dije que lo hiciera esta vez. Claro, que él con la media panza que tiene, no se alcanza a ver el pene y se lo agarra como puede y apuntó para cualquier lado y dejó la escoba en el baño.

Yo ya no podía más de lo enojada que estaba. Hasta tonto le dije al pobre gordito ("pucha que es tonto este cabrito"), contra la furia de mi marido y la de cualquiera que escucha a una mamá decirle tonto a su hijo. Me rendí y me fui a mi pieza. Estuve todo el día mal y en la noche con una jaqueca con la cual me costó mucho quedarme dormida.

No se hace cuanto tiempo que no salgo con amigas o hago algo distinto a no ir de la casa a la pega y de la pega a la casa. Cuando salgo, siempre salgo con mis hijos. Si me invitan a algún lugar en la noche durante la semana, nunca voy porque me siento mal de dejarlos solos, de que mi marido tenga que jugar con los 3, darles de comer a los 3, bañarlos a los 3 y acostarlos a los 3. Como mi pega es relajada, vengo al trabajo a relajarme, lo que tampoco es muy ideal porque la pega y las personas también son las mismas. El fin de semana tampoco salimos porque cuando ellos se acuestan ya estamos agotados… creo que por eso escribo, porque me relaja…

¿Es estrés o no? Ayer creí que sólo era mala madre… pero no, el cansancio me lo provoca el no tener a veces una ventana de escape… y eso es lo que me hace estar más pesada que de costumbre… amo a mis hijos y mi familia y entro en una contradicción al no saber si hacer otra cosa en vez de estar con ellos es solamente egoismo o de veras una necesidad que hay que suplir...por el bien de la misma familia que tanto amo...

Y me falta por agregar algo que me acaba de decir un compañero de trabajo… Sus palabras: “Cuando te casaste, no creo que hayas querido un marido para que vaya a trabajar todos los días y traiga la comida a la casa, querías un compañero, un amigo, alguien que estuviera contigo en las buenas y en las malas. Cuando él se caso contigo, creo que tampoco buscaba una mujer que planchara, cocinara, tuviera la casa limpia, para eso, se busca una empleada, tú, eres su compañera. Y tus hijos, tampoco te tienen ahí para que les limpies el poto, les des de comer, les cortes las uñas… esas tareas también las puede hacer un nana…tú, eres su madre, comparten cosas juntos, juegan juntos, leen juntos, cantan juntos y eso es lo que disfrutas de ser mamá. Te repito, para el resto puedes tener una nana… hazte tiempo para tí, aprovecha bien el tiempo que tienes junto a tu familia y las otras cosas delegalas... o no las hagas, pero no cambies tus cosas personales, tu tiempo, por tener que estar ahí para sacarles la kk del poto a tus hijos”.

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